miércoles, 7 de mayo de 2008

Niño y Niña Interior

Continuando con mis indagaciones sobre el niño/a interior quiero resumiros mis experiencias sobre este tipo de trabajo personal buscando tanto clarificar lo aprendido como encontrar más orientaciones por donde poder seguir aprendiendo a través de una mayor conexión con nuestro niño/a.

Todo comenzó por un comentario que leí en un foro de sanación sobre el trabajo con nuestro niño interior, me sorprendió muchisimo esa teoría: todos tenemos un niño/a dentro que nos acompaña durante toda nuestra vida.... puede ser nuestro mejor amigo y tambien nuestro mejor saboteador de cuanto queramos realizar, emprender, conseguir en la vida..... ¿como es eso? -Pensé- ¿como es posible? Si es así... yo quiero conocerle y saber más sobre él o ella, hacerme su amiga y conseguir su apoyo y no su sabotaje.... - me dije-

En ese mismo foro encontré una meditación para conectarnos con nuestro niño/a Interior, preparé la grabación, los auriculares, la habitación, todo tranquilo y perfecto para poder realizarla. En la grabación se nos relajaba y luego se nos llevaba a un lugar donde nos encontraríamos con nuestro niño o niña interior. La primera imagen que tuve fue un niño moreno, bien vestido pero descalzo, guapo pero serio y callado..... Todas las veces que después lo he visto en su mayoría ha sido así: como un niño y más bien callado.

Tras la meditación intenté analizar todo lo que vi y sentí para así poder descubrir más sobre mi misma a través y con la ayuda de mi niño/a interior, de todo cuanto él me estaba intentando decir con lo sucedido, lo visto y lo sentido en esa meditación; así que comencé preguntarme por él: por qué estaba así.... serio, callado, descalzo....

- serio y callado porque ¿se siente solo? ¿esta aburrido? ¿enfadado?.... La respuesta sentía que era una mezcla de esas tres cosas;

- descalzo porque ¿olvidó sus zapatos? ¿se le rompieron? ¿los tiró? no se bien por qué..... pero creo que fue porque se le olvidaron....

Ahondando en todo ello sabiendo que nuestro niño/a interior nos ama con fervor, está deseando que le prestemos un poquito de atención y está dispuesto a ayudarnos siempre, llegué a las siguientes conclusiones:

.... se siente así porque me olvidé de él, no tiene con quien jugar y le encanta hacerlo y está enfadado por ello y porque piensa que no le quiero y le he abandonado.

Con respecto a los zapatos, quizás me esté diciendo que ambos necesitamos estar más en la tierra, sentirla más..... ahí no llego bien a saber porqué lo veo descalzo.

Pasa el tiempo y poco a poco sigo leyendo e interesándome cada vez más sobre el trabajo con el niño/a interior y una amiga un día me preguntó al compartir sobre el tema: ¿como es que siendo mujer ves a un niño como tu niño/a interior? ¿no deberías ver una niña? ¿tienes algun problema con tu sexo? Ante esa pregunta no supe bien reaccionar, luego poco a poco si pude y es cierto que desde siempre me ha costado aceptar mi sexo... lo de usar faldas, hacerme peinados, pintarme la uñas, maquillarme.... no es lo mio; la diferencia que veia de libertad y de acción entre chicos y chicas ha hecho que quisiera ser chico antes que chica desde siempre y quizás era verdad que ese conflicto se estaba haciendo ver en esa forma de visualizar mi niño/a interior...

Siempre veía o sentía un niño y no una niña.... lo masculino... la acción, la decisión, el coraje, el arrojo, la valentía.... Un niño que cuando jugaba con él, tomaba un poco de confianza y se dejaba llevar era todo eso y alegre y divertido, inquieto, travieso, activo....

Llegué a preocuparme porque no veía a ninguna niña ya que si eso significaba algún problema más profundo, no lograba descifrar cual era. Iba trabajando mi deseo y necesidad de dejar mi excesiva indecisión (que aún ando en ello pues tengo mucho que lograr en ese sentido), es decir de conseguir dejar salir a ese niño más a menudo, pero me preocupaba que sólo pudiera ver ese niño, hasta que un día realizando otra meditación se presentó sin esperar una niña que resultó ser mi niña interior ¡¡¡¡ la habia encontrado!!! Era diferente a mi, rubia, guapa y muy cariñosa dispuesta a ayudar en todo y quería que la cogiera en brazos que la mantuviera en mis brazos como acunándola.... así hice y fue un encuentro de lo más hermoso.... Estuvimos abrazadas así durante un largo rato....La maestra que realizó la meditación con la que pude verla al contárselo me comentó que ello signficaba un gran paso ya que mi niña interior tenía todas las claves de mi pasado y mi futuro, ella tiene la llave de tu felicidad.... Estaba enormemente agradecida por haberla encontrado y por esa oportunidad.

Tras ese encuentro comencé a tener a mi niña interior mucho más en cuenta y a practicar estar esos cinco minutos al día con nuestro niño/a interior que en un articulo anteriormente publicado recomendaba su autor, así como pedirle consejo en momentos importantes o negociar cómo afrontar los problemas o hacer las cosas. Así poco a poco voy notando más fluidez en la presencia de mi niño/a interior, más confianza y más alegría en sus caritas y ahora os explico porque digo sus caritas:

De otra de esas "casualidades" encontré un escrito canalizado que habla de que quizás tenemos todos tanto un niño como una niña interior.... son nuestros aspectos femeninos y masculinos que como nuestro niño o nuestro adulto o nuestro anciano han de balancearse, encontrar el equilibrio.... Como os comparto, veía un niño principalmente y aún se me aparece en esa forma muchas veces, sin embargo ahora también puedo ver una niña que es, como he dicho antes muy diferente a mi físicamentey a veces incluso puedo ver a ambos jugando.....

Antes me preocupaba y mucho el no poder ver ninguna niña y la vi.... despues de verla, me preocupaba seguir viendo más facil y asiduamente al niño que a la niña y ahora entiendo que aunque tengo mucho que descifrar todavía de lo que pretenden mostrarme en su apariencia, su comportamiento, los simbolos que usan para ayudarme, creo que voy consiguiendo poquito a poco cada día equilibrarlos un tantito más.

Mi niña la tenía oculta por la creencia que mi educación implantó en su momento: "las niñas tienen menos libertad y capacidad de acción...." Yo anhelaba, necesitaba ser libre, ver y sentirme libre y tomar el timón de mi vida y para ello sin darme cuenta consideraba que no debía dejar salir a la niña, ella debía de estar escondida y protegida por ser supuestamente frágil, débil y por ser así pensaba que no podría ayudarme a conseguirlo y que tenía que ponerla en un lugar a salvo.... Mis creencias, de esta manera, mantenían a mi niña oculta incluso ante mis ojos, esa era la mejor forma que encontró mi inconsciente para mantenerla en lugar seguro, fijaros hasta que punto confabula nuestro EGO.......

Ahora entiendo que la mujer tiene un poder que hemos adormilado y que debemos despertar y que es éste poder en conjunción con el masculino el que realiza los milagros. Todos seamos hombres o mujeres tenemos niño y niña interior y tenemos que equilibrar nuestro lado femenino y masculino, ser fuerte siendo sensible, ser firme siendo dulce.... de ello depende nuestra dicha y el trabajo con nuestro niño/a interior puede ser una vía para lograr ese equilibrio...

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