miércoles, 26 de marzo de 2008

La Piara de Puercoespines

Una tormenta de frió y de nieve se desencadenó en el bosque y una piara de puercoespines corrían entre las hojas caidas en el suelo buscando algún lugar para guarecerse y poder pasar la noche.

Uno de ellos encontró un agujero en el tronco de un enorme y viejo roble y avisó al resto para que se resguardaran allí del cruel temporal.Uno a uno fueron pasando todos los puercoespines, tomando sitio en el inmenso hueco del tronco del viejo roble. Se hicieron una pequeña pelota intentando combatir el terrible frío que colaba por el agujero del tronco por donde habían entrado. Pero fue callendo la noche y el frío arreció, los pequeños puercoespines no podían parar de temblar, así que instintivamente se fueron juntando más y más los unos los otros, buscando el combatir el terrible frío compartiendo el calor de sus cuerpos. Se llegaron apegar tanto, tanto que con sus espinas se hacían daño y era tanto el dolor que tenían que pegar un salto y alejarse de sus compañeros, sin embargo les podía más el frío y volvían a acercarse de nuevo buscando el calor del resto, con lo cual volvían a hacerse daño con sus púas para después volver a saltar....

Así pasaron horas y horas acercándose y alejándose, comprobando una y otra vez que si se acercaban demasiado se hacían un tremendo daño y si se alejaban el frío les calaba irremediablemente el cuerpo....No pudieron estarse quietos hasta que poco a poco encontraron, tras muchos intentos, la distancia adecuada para tener el calor suficiente para vencer el frío y a un mismo tiempo conseguir no lastimarse con sus púas entre ellos..... La mañana les sorprendió a todos placidamente durmiendo unidos y al fin calentitos.....


Moraleja:
Así es la seguridad en la confianza..... Hay que mantener una distancia adecuada para no dejar que nos lastimen y a la vez no lastimar nosotros, al mismo tiempo que aprovechamos su calor......
(Cuento de Ernesto Rodríguez Moguel publicado en "Rescata a tu niño herido")

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